Somos la Iglesia católica del Vicariato Apostólico de Pucallpa, presente en la Amazonía peruana. Anunciamos la Buena Nueva de Jesucristo comprometidos con la defensa de la vida, la familia y el cuidado de la casa común.
Historia
Erección del Vicariato
El Papa Pío XII erige el Vicariato Apostólico de Pucallpa mediante la bula «Cum petierit», el 2 de marzo, con un territorio de aproximadamente 52,168 km² entre Coronel Portillo (Ucayali) y Pachitea (Huánuco).
Primera Catedral
Bajo el liderazgo del entonces obispo Juan Luis Martín Bisson, se levanta la primera edificación de la Catedral, con aporte de donaciones y trabajo voluntario de la comunidad local.
Comisión de Derechos Humanos
Activa desde este año, con fuerte enfoque en la pastoral indígena amazónica.
Catedral actual
El 8 de diciembre se inaugura el templo actual de la Catedral Inmaculada Concepción de Pucallpa, sede del Vicariato.
Mons. Quijano, Obispo Vicario
El Papa Francisco nombra a Mons. Augusto Martín Quijano Rodríguez, sdb, Vicario Apostólico de Pucallpa (31 de julio); recibe la consagración episcopal el 21 de septiembre.
Visita Apostólica del Papa León XIV
El Vicariato se prepara para recibir al Papa León XIV en Pucallpa el domingo 15 de noviembre, dentro de su primera Visita Apostólica al Perú.
Misión y Visión
Visión
Queremos ser la Iglesia del Vicariato de Pucallpa que, impulsada por el Espíritu Santo, sea Comunidad de comunidades cristianas vivas, con rostro amazónico, cauce para la evangelización y la vivencia de la fe, la caridad y la esperanza; que, teniendo a Jesucristo como centro, se compromete con la opción preferencial por los más pobres, la defensa de la vida y la familia, el cuidado de la casa común y la cultura e identidad de nuestros pueblos.
Misión
Somos la Iglesia católica del Vicariato Apostólico de Pucallpa que, actuando como verdaderos discípulos de Jesucristo, anunciamos a nuestros pueblos amazónicos la Buena Nueva de Jesucristo, despertando la fe, suscitando la conversión, el compromiso por la defensa de la vida de nuestros pueblos, la familia y el cuidado de la casa común, para construir Comunidades Cristianas Vivas que sean sal, luz y fermento del Reino de Dios.